jueves, 11 de noviembre de 2010

La casa de Asterión

Sé que me acusan de soberbia, y tal vez de misantropía, y tal vez de locura. Tales acusaciones (que yo castigaré a su debido tiempo) son irrisorias...

Cada nueve años entran en la casa nueve hombres para que yo los libere de todo mal...

Uno tras otro caen sin que yo me ensangriente las manos...

Pero sé que uno de ellos profetizó, en la hora de su muerte, que alguna vez llegaría mi redentor...

¿Cómo será mi redentor?...¿Sera como Yo?...

El Sol de la mañana reverberó en la espada de bronce. Ya no quedaba un vestigio de sangre.

- ¿Lo creerás, Ariadna? - dijo Teseo -. El minotauro apenas se defendió...

Fragmento de Jorge Luis Borges.

para llegar al cielo...

La rayuela se juega con una piedrita que hay que empujar con la punta del zapato. Ingredientes:
una acera,
una piedrita,
un zapato,
y un bello dibujo con tiza,
preferentemente de colores.
En lo alto está el Cielo, abajo está la Tierra, es muy difícil llegar con la piedrita al Cielo, casi siempre se calcula mal y la piedra sale del dibujo. Poco a poco, sin embargo, se va adquiriendo la habilidad necesaria para salvar las diferentes casillas (rayuela caracol, rayuela rectangular, rayuela de fantasía, poco usada) y un día se aprende a salir de la Tierra y remontar la piedrita hasta el Cielo, hasta entrar en el Cielo, (Et tous nos amours, sollozó Emmanuèle boca abajo), lo malo es que justamente a esa altura, cuando casi nadie ha aprendido a remontar la piedrita hasta el Cielo, se acaba de golpe la infancia y se cae en las novelas, en la angustia al divino cohete, en la especulación de otro Cielo al que también hay que aprender a llegar. Y porque se ha salido de la infancia (Je n'oublierai pas le temps des cérises, pataleó Emmanuèle en el suelo) se olvida que para llegar al Cielo se necesitan, como ingredientes, una piedrita y la punta de un zapato.

Julio Cortazar - Rayuela

martes, 27 de julio de 2010

CHAU.CHAU.CHAU.CHAU.CHAU.CHAU.CHAU
CHAU.CHAU.CHAU.CHAU.CHAU.CHAU.CHAU
CHAU.CHAU.CHAU.CHAU.CHAU.CHAU.CHAU
CHAU.CHAU.CHAU.CHAU.CHAU.CHAU.CHAU
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CHAU.CHAU.CHAU.CHAU.CHAU.CHAU.CHAU
CHAU.CHAU.CHAU.CHAU.CHAU.CHAU.CHAU
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CHAU.CHAU.CHAU.CHAU.CHAU.CHAU.CHAU
CHAU.CHAU.CHAU.CHAU.CHAU.CHAU.CHAU
CHAU.CHAU.CHAU.CHAU.CHAU.CHAU.CHAU
HARRIET DICE QUE MOLLY LE DIJO QUE HAY QUE ESCRIBIR SOBRE LO QUE UNO SABE...

Yo se esto:

. Puta, nunca tengas una certeza en la vida! por lo menos no certezas racionales, si de las otras, como que queres desquiciadamente a tu hermanita, amas a tu novio, a tus viejos, a tus hermanos, a tus amigos, etc. Pero no no no no te cases con una religión, con una ideología, con un argumento. Dudar el lo mejor, y que no te importe dudar es mejor que dudar (sino la limás).
Tener certezas esta sobre estimado. Aprender a dudar de tus certezas, esa es la posta.

. Las mujeres son (somos) HISTÉRICAS. ¿Las feministas? negadoras. Las que hasta ahora no lo fueron, no se preocupen, SIEMPRE va a venir un hombre que te despierte la histeria. Basta de renegar con eso, es divertido, disfruten, no se zarpen, reflexionen....pero aceptenlo.

. La vocación...no se si existe. o pongamoslo así, no creo que para mi exista. Al parecer, sufro de la lamentable condición de ser una persona muy apasionada, pero no tener ninguna pasión en particular. Andar boyando por la vida no es tan grave, lo que importa es ser feliz.

- dejar de fumar -
- comer sano -
- hacer ejercicio -
- rendir finales -
- ser mujer -


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lunes, 19 de julio de 2010

Crónicas de una adolescente (revolviendo viejos archivos de word...)

No me pidas que me siente a ver pasar las estaciones. Es otoño, 16 abriles y ni una certeza. Esta maldita luz se apaga cada vez que tu ironía se prende. No es justo que tu acto corra libre e impune, mientras rodeada de estas cuatro paredes se desangra mi sabia. No es justo llamar esencia a algo tan inestable como pueden ser tus historias exageradas de superhéroe, de cruzar un océano en estilo crol, de luchar contra piratas y recuperar tesoros perdidos y un sinfín de caminatas por la Avenida del Libertador. Es entonces cuando deseo que fueras tan ficticio como intentas mostrarte, pero hay cosas en tu mirada que no podes esconder. Es un sentir irracional el que esta me provoca, sin fundamentos, tan genuino, y me satura caer una y otra vez en el juego del lobo en el bosque. El lobo que bien se esconde, pero que nunca deja los árboles.
No es sin razón esa necesidad vana de alterar la realidad, pero permitíme decirte que te aleja. ¿Y que hago yo, aca sentada escribiendo esto? Será que yo tampoco soy tan indiferente como tiendo a mostrarme.

sábado, 27 de febrero de 2010

Cuenta la historia...mate de antaño, marquitas en el umbral. La madera oscura y cálida, ambos casos. Los vidrios amarillos en la puerta, una trenzita de macramé en el mate. Que lindo el invierno, nos acurrucamos todos.
Hay dos huequitos de erosión en frente al horno. Gracias por encontrar las palabras justas; cuando sea grande, ¿puedo ser como vos?
La casa esta viva, escuchémosla. El diálogo es eterno, pero esto es importante: habla de distintos tipos de ausencias y presencias...La casa vive, saludémosla (buen día casa). El té en hebras en la mañana, tazita del barrio chino. ¿Mis tostadas? Con queso y mermelada por favor. Ay ese umbral, se había vuelto invisible, pero supo cuando revelarse. ¡Ay, la radio! Buen día también a vos, Magdalena. Tantas vueltas con la radio, que vanas se ven esas discusiones ahora...Si ese mate hablara...
Quenas, zampoñas, tamborcitos, maracas; el living me canta en el recuerdo. ¿A dónde fueron a parar? La cocina trata de abrazarme, pero hace mucho que no le devuelvo el gesto. ¿A dónde fue a parar todo? Los gestos, las manos, los ceños fruncidos, las caricias. Un año...¿Un año? ¿Qué quiere decir eso?
Podrías gritarme y hasta cachetearme casa, ¡pero no te escucho! No soy necia, estoy lastimada. Y no solo yo, el mate también esta rajado.
Quiero llegar al cielo pero no encuentro mi tiza. ¿Dónde esta mi inocencia?